Emilio Apontesierra-Paretti | DEBAJO DE MI PIEL: SOMOS UNO | 25 de Junio del 2023 

Técnica de manipulación de papel, medios mixtos y materiales no biodegradables 

Iglesia Episcopal de Santa Maria Magdalena y San Martin. Coral Spring FL 

Creo que la raza humana fue creada a imagen de Dios y veo el cuerpo humano como la creación divina más poderosa. Esta creencia me ayuda a integrar la fe en mi arte. Amo compartir mi arte en la forma del cuerpo humano, que es el templo, la iglesia o el hogar de mi Dios. 

Estoy de acuerdo en que Dios se nos muestra de muchas formas y maneras, y cada uno de nosotros llama a su Dios por diferentes nombres, sin embargo, creo que Dios es UNO que ama y protege a su creación. Los creyentes de Dios somos una comunidad de fe y no deberíamos rechazar a los enfermos o expulsarlos de la comunidad, tenemos que ser un instrumento de curación y crecimiento. Los hijos de Dios no deberíamos atacar a los que están sufriendo, sino que podríamos capacitarlos para que encuentren su camino a la sanación y la verdad. 

Las comunidades de fe no deberíamos convertirnos en lugares que promueven el miedo o la desinformación. La verdad y los hechos sobre el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) son simples y directos. El estigma se basa en el miedo y la falta de conocimiento. Creo que la comunidad de fe nunca le debe temer al VIH ni culpar a los demás, sino que podríamos desarrollar un conocimiento básico de este virus que durante más de 40 años ha estado matando a nuestros hermanos y hermanas sin importar la fe, la afiliación religiosa, la raza, el género, la orientación sexual, la identidad de género, la educación, la cultura o el país de origen, la edad y cualquier otra etiqueta que los humanos nos demos a nosotros mismos.   

Les presento Under My Skin: SOMO UNO. Esta es mi obra de arte pública presentada como un espacio seguro en la Iglesia de Santa María Magdalena y San Martín. Aquí los miembros de la congregación y la comunidad en general pueden integrarse con respecto al nombre de Dios para orar, amar y ser la luz de la vida para las personas con un diagnóstico positivo de VIH y SIDA. El amor divino piadoso es desinteresado y se preocupa por el bienestar del cuerpo humano y de todos los seres vivos creados, con mi arte trato de hacer lo mismo. – Emilio Apontesierra-Paretti.